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Todo equipo necesita
una base social, que le preste aliento en los partidos
y alguna suerte de sostén económico para financiar sus gastos.
En los tiempos en que el CR Veterinaria era un club de rugby
universitario, su apoyo social venía de los compañeros de carrera
que animaban a la "Facu" en los partidos de la liga complutense, y
el soporte financiero de las propias instituciones universitarias.
Pero el progresivo (y doloroso) alejamiento del entorno universitario
dejó a Veterinaria huérfana de cualquier tipo de apoyo.
Es en este contexto donde nace la figura del socio en su definición
veterinaria, totalmente coherente con la actual naturaleza federada
del club.
El socio, en un club como el nuestro, es un amigo, un familiar,
una novia, un sufrido compañero de trabajo, que accede (normalmente
tras una implacable campaña del jugador que lo "apadrina") a
formalizar su apoyo al club.
A partir de ese feliz momento, rubricado con un simbólico (o no)
donativo, nace un compromiso recíproco: el socio accede a, en la
medida de sus posibilidades, acudir a animar al equipo en los partidos.
El equipo, a cambio, se compromete a mimar al socio,
que inmediatamente se hace acreedor de una serie de privilegios:
-Invitación a los terceros tiempos: tras el partido, qué
menos que compartir con los socios charlas, risas, birras, y algo
de picar. El Club invita...
-Suscripción a nuestro boletín veterinario (de periodicidad
más o menos semanal): resumen del último partido, datos
del próximo y las mejores fotos de la jornada.
-Precios especiales en nuestro merchandising: ¡Nada luce más
que los colores veterinarios llevados con orgullo!
-Derecho de Pernada: Ciertos oscuros rumores hablan de una
norma no escrita, según la cual las socias en edad de merecer
pueden disponer a placer de los favores de sus jugadores favoritos,
a la manera en que las mujeres de la nobleza patricia
se entregaban a los gladiadores que triunfaban en la arena
de Roma...
Y para aquellos socios que se han distinguido por la fuerza de su
compromiso y la generosidad de su aportación, un lugar en
nuestro Salón de la fama.
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